Microsoft ha trabajado con Xbox One S y Xbox One X para que recibieran las principales nuevas tecnologías como el HDR que ya están disponibles en la mayoría de televisores modernos del mercado.

Ahora Microsoft ya está envuelta en su próxima actualización de Xbox One X, la cual será compatible con el estándar HDMI 2.1 para recibir las bondades del nuevo protocolo. Entre las novedades figura la compatibilidad con ALLM y VRR, dos tecnologías que serán clave para el futuro de los videojuegos en consola y su visualización en nuestros televisores.

VRR (Variable Refresh Rate) introduce la posibilidad de que sea el televisor compatible con esta tecnología el que ajuste su refresco para que cada fotograma lanzado por la consola se dibuje en nuestra pantalla según vaya llegando. Lo cual evita el molesto tearing y hace que la imagen sea mucho más fluida. Hasta ahora era la consola la que tenia que esperar al resfresco de la pantalla o no esperar y causar ciertos problemas de imagen.

ALLM (Auto Low Latency Mode) elimina la necesidad de decirle manualmente al televisor que estamos jugando a un juego, desactivando de forma automática todas las tecnologías de filtrado de imagen que retrasan el dibujado de cada fotograma. Esto se debe a que los televisores modernos tratan las imágenes antes de mostrarlas, algo que os sonará de modelos que dicen ofrecer 1000Hz o más de refresco.

Estos modelos lo que hacen es tomar los 24 o 30 fotogramas del contenido que estamos viendo y crear fotogramas intermedios que suavicen el movimiento, pero esta tecnología produce retrasos en la llegada de la imagen, algo que no es grave para ver series o cine, pero si es terrible para jugar a videojuegos.

El estándar HDMI 2.1 es técnicamente capaz de soportar resoluciones hasta 10K, pero no creo que la consola pueda llegar a soportar este modo de imagen nunca, ya que por ejemplo, Nintendo Switch también es capaz de soportar vídeo a 4K, pero en Nintendo no se dio esa posibilidad.

 

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